¿Cómo se compone un chaleco antibalas?

El chaleco antibalas está fabricado principalmente de Kevlar®; de acuerdo con el nivel de protección del modelo, se componen de diferentes capas y piezas de protección. Este equipo de seguridad es indispensable para las fuerzas de seguridad públicas y privadas, militares y cualquier persona que requiere de protección contra proyectiles.

Capas de protección que componen un chaleco antibalas

Para comprender mejor cómo brindan protección los chalecos antibalas, es importante conocer cómo se componen la mayoría de los modelos. Es importante aclarar que, de acuerdo con el nivel de balístico, pueden tener más o menos capas de protección especiales.

Los principales componentes de un chaleco antibalas son:

  • Paneles balísticos suaves. Están hechos de fibras de alto rendimiento de diferentes materiales, los más populares son las de Kevlar® y las de polietileno de baja densidad. Si bien tienen el objetivo de ser ligeros, brindan una buena protección contra los proyectiles de bajo calibre y reducen los impactos de balas de calibres mayores, principalmente a bajas velocidades; de acuerdo con su espesor y tipo de material, también pueden detener el impacto de las navajas.
  • Paneles balísticos duros. Los chalecos antibalas destinados para proteger a los usuarios de balas de mayor velocidad cuentan con pales balísticos duros, sumados a los suaves. Por lo general, están hechos de cerámica, polietileno Dyneema o una combinación de ambos. En los chalecos de mayor nivel de protección se pueden usar paneles de metales, como el titanio o el acero, y fibra de vidrio.
  • Almohadillas de trauma. Están fabricadas de telas de aramida o polietileno, así como otros tipos de polímeros. Por lo regular son colocadas en la parte superior del panel que protege el pecho y la espalda. Su objetivo es reducir el trauma físico que el impacto de la bala causa a los usuarios. Aunque no ofrecen una mayor protección balística, sí ayudan a reducir los hematomas y daño en la piel por la energía cinética.
  • En algunos modelos de chalecos antibalas se inserta un poco de relleno para proporcionar mayor comodidad a los usuarios, además sirven para preservar otras capas del chaleco. Debe tener una calidad mínima de penetración, con el objetivo de no agravar las heridas provocadas por un impacto de bala.
  • Las correas permiten una cobertura adecuada de los paneles, favorecen la movilidad y ayudar a una mejor sujeción de los chalecos.

Conocer las partes que componen un chaleco antibalas les ayudará a seleccionar el mejor modelo, que se ajuste a sus actividades laborales y darle un cuidado y mantenimiento adecuado. En American Tactical podrán encontrar diferentes modelos de chalecos y equipo para uniformes militares, como botas y mochilas. Los invitamos a que se comuniquen con nuestros asesores vía telefónica al (55) 4625 2286.

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