La mochila, saco o bolsa es uno de los accesorios más utilizado por hombres y mujeres a lo largo de la historia, como todo aquello creado por el ser humano (para su utilidad), va teniendo modificaciones con el pasar del tiempo. Creada con el fin de cargar objetos cuando una persona se traslada de un lugar a otro, el tamaño estará ligado a la preferencia y a las necesidades que tenga el individuo, este accesorio se utiliza para todo tipo de diligencia, desde ir al trabajo, hasta simplemente ir a la escuela, ya que la actividad puede cambiar, pero la finalidad será siempre la misma: transportar objetos.

El morral, como también es conocido en algunos países de América, comienza a tener características esenciales, lo que genera diferencias ante otras bolsas de carga y, por eso, la  ocupación o tarea que se va desempañar es la que indica que tipo de saco es el que más a se ajusta a esta labor. En 1908, Ole F Bergans inventa la mochila como tal, y para 1913 el Ejército empieza a utilizarla como parte de su indumentaria, ya que su nuevo diseño, permitía llevar los elementos básicos y fundamentales para resistir los diversos terrenos y climas a los que se debe enfrentar un soldado.

La mochila militar no se puede portar de manera convencional, ya que supera la capacidad de los 40 litros, pues debe estar hecha de material resistente y de muy buena calidad, además, debe tener un ajuste de altura que se acomode las condiciones  de carga, tirantes superiores o estabilizadores, hombreras anatómicas, las cuales se adaptan a la forma de la espalda, de los hombros y el tórax, lo que reduce el peso en el cuello. Las mochilas militares conviene que sean anchas y acolchadas, y que tengan un cinturón acolchado y anatómico con ajuste de cintura, ya que disminuirá la presión en las caderas y a su vez evitara que el bolso salte al andar.

Como el soldado siempre está expuesto a condiciones extremas, el saco debe estar elaborado con material resistentes, por ello, la industria textil está en constate evolución para brindar calidad y comodidad. La tecnología se convierte en un asociado, creando los materiales tácticos hechos de lona, altamente impermeables y duraderos, los bolsillos exteriores son antideslizantes, además, se puede llevar de tres maneras: mano libre, en un solo hombro y en los dos hombros, esta última sería la más adecuada, no solo por comodidad, sino también por la postura de la columna.

La forma de empacar los materiales, productos o elementos, nos solo dará comodidad  si no que también generara mayor espacio, dando la posibilidad de llevar una mayor cantidad de productos. Algunos expertos, recomiendan colocar en la parte de abajo (base inferior), los elementos más livianos; en el medio poner los enceres pesados y livianos, y, finalmente, en la parte de arriba (base superior), los productos semi-livianos, ya que esto dará un balance en el peso y le otorgara al individuo mayor comodidad al cargar el bolso.

La mochila militar no es un artículo exclusivo para los soldados, ya que los amantes de las actividades extremas al aire libre, también buscan accesorios de calidad y que  brinden confort, con el pasar de los días, estas prácticas se va convirtiendo en una cultura y en un estilo de vida. Algunos, como los campistas y montañistas, a quienes les gusta disfrutar de la naturaleza y de momentos extremos, necesitan un bolso donde quepa todo su equipo (bolsa para dormir, linterna, comida, herramientas, etcétera), de manera cómoda, segura e impermeable para esos momentos de lluvia y resistentes para esos suelos rocosos de la montaña, permitiendo que el individuo pueda caminar con sus manos libres y con un peso balanceado.

En el momento de desarrollar una actividad extrema, los accesorios son una parte fundamental para la seguridad del deportista o aficionado, por eso, una talega, como la llamaban nuestros antepasados, es necesaria para poder llevar todos los elementos posibles. El vestuario hace parte del equipo de seguridad y confort, por eso, las prendas táctiles son las preferidas por estos amantes a experiencias llenas de adrenalina, una chamarra y un pantalón que se adapten al clima, guardando el calor en esos momentos de frio e impermeables a la lluvia, pero, a su vez, brinde hiperventilación en esos climas cálidos.

Las botas con agarre que se acomoden a suelos rocosos y lisos, una buena gorra para protegerse del sol, sin olvidar llevar bloqueador y, porque no, un botiquín por si se presenta una emergencia. Así, aquellos que se enfrentan a eventualidades poco comunes, ya sea por obligación o por pasión, se ven obligados a construir un equipo de seguridad que sea confortable y agradable para el individuo a la hora de practicar un deporte al aire libre o de hacer una labor en un terreno poco convencional. El realizar una actividad extrema requiere de planificación y de una preparación física y mental para un óptimo resultado.

Un conocimiento básico del terreno para poder saber qué tipo de objetos y herramientas nos van a ser más útiles en esa zona y una buena asesoría con personas expertas que le brinden las bases para un adecuado desenvolvimiento en el lugar. Esto permitirá que aquellos amantes a  retos llenos de adrenalina puedan hacerlo de una manera responsable, para que puedan disfrutar de su pasión, sin dañar el entorno y sin poner en riesgo su propia seguridad. Por ello, una mochila militar le posibilitará a la persona transportar, ágilmente, todo el equipo necesario para la actividad o el deporte que esta vaya a realizar.